

En su reunión mensual de política monetaria, el Consejo del Banco Central de Chile acordó reducir la tasa de interés de política monetaria en 25 puntos base, hasta 3,25%.
En el plano externo, las condiciones financieras globales han mejorado y el precio de los activos de economías emergentes ha aumentado. Los precios del cobre y del petróleo, con vaivenes, se han sostenido en niveles por sobre los de mediados del año pasado. Las cifras de actividad confirman un mejor desempeño del mundo desarrollado y dan cuenta de una mayor debilidad en América Latina.
En el medio interno, la variación mensual del IPC sorprendió a la baja, con lo que la inflación anual llegó a 2,7%. Las expectativas de inflación a fines del horizonte de proyección se ubican en torno a la meta, aunque para los próximos meses se sitúan en la parte baja del rango de tolerancia. Las cifras de actividad volvieron a mostrar un débil desempeño, esta vez concentrado en los sectores distintos de recursos naturales. Con todo, indicadores ligados a la demanda siguen mostrando tasas de crecimiento similares a las de trimestres previos. El mercado laboral mantiene las tendencias previas. Las tasas de interés de largo plazo retornaron a niveles similares a los observados antes de la elección en EE.UU.
Como se indicó en el último IPoM, el Consejo estima que de persistir las tendencias recientes del escenario económico así como sus implicancias para las perspectivas de la inflación de mediano plazo, se hará necesario incrementar el impulso monetario. Al mismo tiempo, reafirma su compromiso de conducir la política monetaria con flexibilidad, de manera que la inflación proyectada se ubique en 3% en el horizonte de política.
En su reunión mensual de política monetaria, el Consejo del Banco Central de Chile acordó mantener la tasa de interés de política monetaria en 3,25%.
En el plano externo, las condiciones financieras globales continúan mejorando y el precio de los activos de economías emergentes ha seguido aumentando, destacando el buen desempeño en economías de la región. El precio del cobre se elevó, en parte por factores de oferta. El del petróleo se ha mantenido en niveles similares a los de hace un mes. Las cifras continúan apuntando a una recuperación de la actividad global, especialmente en el mundo desarrollado. Con todo, persisten riesgos relevantes.
En el medio interno, la inflación anual llegó a 2,8%, nivel coherente con lo previsto en el IPoM. Las expectativas de inflación a fines del horizonte de proyección se ubican en torno a la meta, aunque para los próximos meses se sitúan en la parte baja del rango de tolerancia. Las cifras de actividad y demanda continúan mostrando un débil desempeño. El mercado laboral mantiene las tendencias previas. Las tasas de interés de largo plazo bajaron y el peso se apreció.
El Consejo estima que, en el escenario más probable, se hará necesario incrementar el impulso monetario en el corto plazo. Al mismo tiempo, reafirma su compromiso de conducir la política monetaria con flexibilidad, de manera que la inflación proyectada se ubique en 3% en el horizonte de política.
En su reunión mensual de política monetaria, el Consejo del Banco Central de Chile acordó reducir la tasa de interés de política monetaria en 25 puntos base, hasta 3%.
En el plano externo, las condiciones financieras globales continúan favorables. En el mundo desarrollado, las cifras siguen apuntando a un escenario de mayor crecimiento e inflación. En este contexto, se fortalecen las expectativas sobre la normalización de la política monetaria, especialmente en EE.UU. Los precios de las materias primas descendieron, destacando la caída del precio del petróleo. Con todo, persisten riesgos relevantes.
La inflación anual se ubicó en 2,7%, en línea con lo previsto en el IPoM de diciembre. Las expectativas de inflación a fines del horizonte de proyección se ubican en torno a la meta, aunque para los próximos meses se sitúan en la parte baja del rango de tolerancia. Las cifras de actividad y demanda continúan mostrando un débil desempeño. En el mercado laboral se intensificó el deterioro del empleo asalariado, aunque la tasa de desempleo se mantuvo estable.
El Consejo estima que las tendencias recientes del escenario macroeconómico, así como sus implicancias para las perspectivas de la inflación de mediano plazo, podrían requerir un incremento adicional del impulso monetario. Al mismo tiempo, reafirma su compromiso de conducir la política monetaria con flexibilidad, de manera que la inflación proyectada se ubique en 3% en el horizonte de política.
En su reunión mensual de política monetaria, el Consejo del Banco Central de Chile acordó reducir la tasa de interés de política monetaria en 25 puntos base, hasta 2,75%.
En el plano externo, las condiciones financieras globales continúan favorables y diversos indicadores apuntan a un escenario de mayor crecimiento e inflación en el mundo desarrollado. Los precios de las materias primas tuvieron movimientos mixtos, destacando el incremento del precio del petróleo. Con todo, persisten riesgos relevantes.
En el plano interno, las cifras de inflación y actividad estuvieron en línea con lo previsto en el IPoM de marzo. La inflación anual se mantuvo en 2,7% y las expectativas de inflación a fines del horizonte de proyección se ubican en torno a la meta. Las cifras de actividad y demanda continúan mostrando un débil desempeño. Destaca un deterioro del mercado laboral algo mayor que lo previsto.
Para asegurar la convergencia de la inflación a la meta, el Consejo evaluará la necesidad de algún incremento adicional del impulso monetario. Su concreción dependerá de las perspectivas de inflación de mediano plazo. Como siempre, reafirma su compromiso de conducir la política monetaria con flexibilidad, de manera que la inflación proyectada se ubique en 3% en el horizonte de política.
En su reunión mensual de política monetaria, el Consejo del Banco Central de Chile acordó reducir la tasa de interés de política monetaria en 25 puntos base, hasta 2,5%.
En el plano externo, más allá del reciente aumento de la volatilidad, las condiciones financieras continúan favorables y los antecedentes siguen apoyando un escenario de mayor crecimiento en el mundo desarrollado. Los precios de las materias primas volvieron a mostrar movimientos mixtos, con una baja del precio del cobre. Con todo, persisten riesgos relevantes.
En el plano interno, la inflación anual permaneció en 2,7% y las expectativas de inflación a fines del horizonte de proyección se ubican en torno a la meta. Las cuentas nacionales del primer trimestre mostraron un panorama de actividad y demanda en línea con el IPoM de marzo, dando cuenta del impacto negativo de la minería y la construcción. El consumo privado permanece estable, acorde con el comportamiento del mercado del trabajo.
El Consejo reafirma su compromiso de conducir la política monetaria con flexibilidad, de manera que la inflación proyectada se ubique en 3% en el horizonte de política. Cambios futuros en la TPM dependerán de las implicancias de las condiciones macroeconómicas internas y externas sobre las perspectivas inflacionarias.
En su reunión mensual de política monetaria, el Consejo del Banco Central de Chile acordó mantener la tasa de interés de política monetaria en 2,5%.
En el plano externo, los antecedentes siguen dando cuenta de condiciones financieras favorables y de un escenario de recuperación gradual de la actividad en las principales economías desarrolladas, acorde con lo descrito en el IPoM. Los precios de las materias primas muestran movimientos mixtos, destacando la baja del precio del petróleo y de sus derivados.
En el plano interno, la inflación anual se ubicó en 2,6% y las expectativas de inflación a fines del horizonte de proyección se mantienen en torno a la meta. Las cifras parciales de actividad y demanda del segundo trimestre son coherentes con lo previsto, dando cuenta del impacto negativo de la minería y la construcción. El consumo privado permanece estable, acorde con el comportamiento del mercado del trabajo.
El Consejo reafirma su compromiso de conducir la política monetaria con flexibilidad, de manera que la inflación proyectada se ubique en 3% en el horizonte de política. Cambios futuros en la TPM dependerán de las implicancias de las condiciones macroeconómicas internas y externas sobre las perspectivas inflacionarias.
En su reunión mensual de política monetaria, el Consejo del Banco Central de Chile acordó mantener la tasa de interés de política monetaria en 2,5%.
En el plano externo, las tasas de interés de largo plazo aumentaron, pero las condiciones financieras se mantienen favorables. En general, las noticias fueron coherentes con el escenario de recuperación gradual de la actividad global. El precio del cobre aumentó, mientras que el del petróleo, aunque con vaivenes, se ubica en niveles similares a los de hace un mes.
En el plano interno, la principal novedad fue el registro de inflación mensual de -0,4% en junio, fuertemente influido por el comportamiento del precio de frutas y verduras frescas y el de otros productos específicos. Con ello, la inflación anual se ubica en 1,7%. Las expectativas a plazos más cortos se han reducido, pero a fines del horizonte de proyección se ubican en torno a la meta. Las cifras parciales de actividad y demanda del segundo trimestre son coherentes con lo previsto, dando cuenta del impacto negativo de la minería y la construcción. El crecimiento del consumo privado permanece estable, acorde con el comportamiento del mercado del trabajo.
El Consejo reafirma su compromiso de conducir la política monetaria con flexibilidad, de manera que la inflación proyectada se ubique en 3% en el horizonte de política. Cambios futuros en la TPM dependerán de las implicancias de las condiciones macroeconómicas internas y externas sobre las perspectivas inflacionarias.
En su reunión mensual de política monetaria, el Consejo del Banco Central de Chile acordó mantener la tasa de interés de política monetaria en 2,5%.
En el plano externo, las noticias siguen apuntando a un escenario favorable. Las perspectivas de actividad mundial se han fortalecido y las condiciones financieras globales siguen siendo expansivas. En general, los precios de las materias primas aumentaron, destacando el incremento del precio del cobre.
En el plano interno, la inflación de julio fue 0,2%, con lo que en términos anuales se mantuvo en 1,7%, menor que lo considerado en el último IPoM. Las expectativas de inflación no muestran novedades relevantes. Durante el segundo trimestre, el crecimiento de la actividad fue débil, dando cuenta del desempeño de algunos sectores ligados a la inversión y factores puntuales. El consumo privado permanece estable, acorde con el comportamiento del mercado del trabajo y expectativas que se han tornado menos pesimistas. El peso se ha apreciado.
El Consejo reafirma su compromiso de conducir la política monetaria con flexibilidad, de manera que la inflación proyectada se ubique en 3% en el horizonte de política. Cambios futuros en la TPM dependerán de las implicancias de las condiciones macroeconómicas internas y externas sobre las perspectivas inflacionarias.
En su reunión mensual de política monetaria, el Consejo del Banco Central de Chile acordó mantener la tasa de interés de política monetaria en 2,5%.
En el plano externo, los mercados financieros mostraron algo más de volatilidad, en un marco donde las condiciones financieras globales permanecen favorables y el dólar de Estados Unidos se ha debilitado. Las perspectivas de actividad mundial siguen positivas. Los precios de las materias primas han aumentado en el último mes, lo que se replica en el cobre, incluso considerando la baja más reciente.
En el medio interno, la inflación de agosto se ubicó en línea con lo considerado en el último IPoM, llegando su variación anual a 1,9%. Las expectativas de inflación a plazos más cortos han bajado, recogiendo el efecto de la apreciación del peso, pero siguen en torno a 3% a dos años plazo. En la actividad, sigue destacando el mejor desempeño relativo de las ramas ligadas al consumo en comparación con las relacionadas con la inversión. El comportamiento del consumo privado es acorde con el desempeño del mercado del trabajo y expectativas que se han tornado menos pesimistas.
Las cifras conocidas desde la publicación del IPoM de septiembre son coherentes con el escenario base y el impulso monetario allí delineado. Esto es, una TPM que se mantendrá en torno a sus niveles actuales y que comenzará a aumentar hacia su nivel neutral solo una vez que la economía empiece a cerrar la brecha de actividad. El balance de riesgos tampoco ha variado. En particular, los riesgos para la actividad e inflación de mediano plazo se estiman equilibrados, pero con sesgo a la baja para la inflación de corto plazo. Como siempre, el Consejo permanecerá atento a los desvíos del escenario base que afecten la convergencia de la inflación a 3% en el horizonte de dos años y justifiquen movimientos de la TPM.
En su reunión mensual de política monetaria, el Consejo del Banco Central de Chile acordó mantener la tasa de interés de política monetaria en 2,5%.
En el plano externo, la actividad global y sus perspectivas no muestran mayores novedades, manteniéndose las señales de mayor dinamismo.
Las condiciones financieras globales permanecen favorables. La mayor novedad del mes es el aumento de los precios de algunas materias primas, en particular el cobre y el petróleo.
En el plano interno, el IPC de septiembre tuvo una importante sorpresa a la baja, con lo que su variación anual descendió hasta 1,5%. Mientras las expectativas de inflación para plazos cortos se redujeron significativamente, para plazos más largos tuvieron ajustes acotados. Los datos conocidos del tercer trimestre muestran que la evolución de la actividad y la demanda se enmarcan en el escenario base del IPoM, y sigue destacando el mejor desempeño relativo de las ramas ligadas al consumo en comparación con las relacionadas con la inversión. El comportamiento del consumo privado es acorde con el desempeño del mercado del trabajo y expectativas que se han tornado menos pesimistas.
Las cifras de actividad conocidas desde la publicación del IPoM de septiembre son coherentes con el escenario base y el impulso monetario allí delineado. Sin embargo, los datos recientes de inflación apuntan a que, en el corto plazo, esta se ubicará por debajo de lo esperado, situación que podría retrasar su convergencia a la meta en el horizonte de dos años. El Consejo evaluará con especial atención este riesgo, ya identificado en el IPoM, cuya materialización requeriría ajustar la TPM. Al mismo tiempo, reafirma su compromiso de conducir la política monetaria con flexibilidad, de manera que la inflación proyectada se ubique en 3% en el horizonte de dos años.
En su reunión mensual de política monetaria, el Consejo del Banco Central de Chile acordó mantener la tasa de interés de política monetaria en 2,5%.
En el plano externo, las cifras de actividad del tercer trimestre son coherentes con un escenario de mayor dinamismo. Las condiciones financieras globales no muestran grandes cambios. El precio del petróleo aumentó en las últimas semanas y el del cobre tuvo un leve descenso, aunque sigue en niveles superiores a los previstos.
En el plano interno, la inflación de octubre, 0,6%, se ubicó por sobre lo esperado, revirtiendo parcialmente la sorpresa negativa del mes anterior. Con esto, la variación anual del IPC aumentó a 1,9%. Las expectativas de inflación a plazos cortos se mantienen bajas y las de mediano plazo no tuvieron mayores cambios. Los datos de actividad y demanda del tercer trimestre han mostrado una evolución en línea con el escenario base del IPoM. El comportamiento del consumo privado es acorde con el desempeño del mercado del trabajo y expectativas que se han tornado menos pesimistas. La inversión sigue débil, afectada por el comportamiento de la construcción.
Las cifras de actividad conocidas desde la publicación del IPoM de septiembre son coherentes con el escenario base y el impulso monetario allí delineado. Sin embargo, la inflación seguirá baja en el corto plazo, situación que podría retrasar su convergencia a la meta en el horizonte de dos años. El Consejo evaluará con especial atención este riesgo, ya identificado en el IPoM, cuya materialización requeriría ajustar la TPM. Al mismo tiempo, reafirma su compromiso de conducir la política monetaria con flexibilidad, de manera que la inflación proyectada se ubique en 3% en el horizonte de dos años.
En su reunión mensual de política monetaria, el Consejo del Banco Central de Chile acordó mantener la tasa de interés de política monetaria en 2,5%.
En el plano externo, las cifras de actividad del mundo desarrollado siguen indicando una recuperación sincronizada, aunque con niveles de inflación que se mantienen bajos. Las políticas monetarias evolucionaron acorde con lo esperado. En este contexto, las condiciones financieras globales no muestran grandes cambios. Los precios de las materias primas han tenido evoluciones dispares. El precio del cobre, con vaivenes, está en niveles algo menores a los de un mes atrás.
En el plano interno, en noviembre el IPC aumentó 0,1%, con lo que la inflación anual se mantuvo en 1,9%. A su vez, el IPCSAE cayó 0,1% y su inflación anual bajó a 1,8%. Las expectativas de inflación no tuvieron mayores cambios. Los datos de actividad y demanda de comienzos del cuarto trimestre fueron coherentes con el escenario base del IPoM y siguen dando cuenta de la debilidad de la actividad no minera y en particular de los sectores ligados a la inversión en construcción. Las expectativas de consumidores y empresarios no tuvieron mayores cambios. El mercado laboral continúa mostrando el dinamismo de la ocupación por cuenta propia y una debilidad del empleo asalariado. El peso y otras variables financieras han mostrado movimientos relevantes en el último mes.
Las cifras conocidas desde la publicación del IPoM de diciembre son coherentes con el escenario base. Sin embargo, siguen presentes los riesgos de un retraso en la convergencia de la inflación asociados a la persistencia en su bajo nivel actual, por lo que de ser necesario, el Consejo adecuará oportunamente el impulso monetario. Con ello, reafirma su compromiso de conducir la política monetaria con flexibilidad, de manera que la inflación proyectada se ubique en 3% en el horizonte de dos años.
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